Sometimes the hole
You left hurts my heart
~*~

~*~
Miraba con odio aquel vestido de Alice Temperley. ¿Cómo podría entrar, yo, ahí?. No es que sea mórbida, pero durante estos cuatro años, había ganado algunas libras de más, las suficientes para que la copa B, haya crecido a una D. Era un vestido de cerezo pálido, ceñido al cuerpo, con rebaje y clase. Clase de la cual me había despojado, desde que me hice nuevos amigos; Las drogas.
El éxtasis, la cocaína, la marihuana y la pasta base. Se habían convertido en mi refugió, mi válvula de escape, el alcohol que necesitan las heridas de mi corazón para cicatrizar.
Soy _______ Blue Adkins. Hermana de la famosa cantante Adele Laurie Blue Adkins , más conocida simplemente como Adele. La cantautora inglesa del fuck soul, blues y jazz.. Esa que ha ganado un millón de Grammy´s y quien sabe cuántas cosas más. En fin, tengo apenas 19 años . Huí de casa a los 15, 6 meses después que consumí mi primera sustancia. ¿Genial, hu?. Mi motivo por el que me mudé, un modo más clásico de llamar una fuga. Fue, porque a mis padres ya no se les daba la gana tenerme en casa. ¿Quién querría una hija drogadicta?. Tomemos a la famosa y votemos a la que ya no sirve. Si, fue algo así que sucedió todo.
Me estoy tratando hace 4 años y medio. De los cuales , ninguno me ha entrado por la cabeza. Tengo hasta una placa por reconocimiento, supongo. ______ Blue Adkns. Reconocimiento por ser una profanadora e exasperada chica drogadicta. A ,incluido sin un segundo nombre. ¿Sería lindo? ¿O no?.....
-¡Valla!, ¡Que sorpresa, más grande!....-entró una anciana, huesuda, coja y sin gracia. A mi habitación- ¿Has decidido madrugar para esperarme?.. Que considerada , ______-

-Y tu, considerada con esos horribles arreglos florares, que siempre me traes.-respondí con picardía e ironizo.
-¿Cuándo cambiaras chica?... -dejó las flores en el buró- ...
Diane Boyd. Una mujer de 65 años. Dueña de mi triste vida. Desde que ingresé a el centro de Rehabilitación, aquí, en Utah. A pesar de que no llevamos la mejor relación de todas, nos hemos mantenido una a la otra, yo perdí a mi familia, y ella perdió la suya el mismo día en que me encontró en los callejones de New York. Yo estaba muerta en vida, drogada hasta la cien. Y ella estaba drogada de dolor, porque un ebrio se había llevado lo más preciado de ella. A sido mi madre, mi hermana, mi mejor amiga, mi parner. Sabe absolutamente todo de mí, desde mis más altos sueños hasta mis peores falsas ilusiones; Una mujer perfecta, Diane Boyd.
-Nunca cambiaría, he sido así estos últimos años. ¿Por qué cambiar ahora?.
-Porque si, ¿Crees que van a tenerte aquí, otros cuatro años más?... -se acercó a mí-Soy una anciana, no puedo cuidar de ti tanto tiempo.
-¿A qué te refieres con qué .no puedes cuidar de mi tanto tiempo?... -me incorporé en el asiento. Tenía un semblante tan,. Tan brilloso. Como si quisiera llorar. O algo así..
-Me detectaron Distrofia Muscular del anillo óseo....-suspiro- Bueno, la verdad ya lo sabía de hace un buen tiempo.-tomó su bastón, ubicado junto a el arreglo florar que había dejado hace un par de minutos-.Esto me ha mantenido en pie.
-Pero...-
--No hay momentos para peros. Ya he puesto las cartas en la mesa. Aceptaron mi renuncia...y-se quedó en silencio. Mis lágrimas, después de tanto tiempo, abrían cobrado vida-.¡Oh ,querida! -se compadeció de mí..
-No entiendo, ¿Por qué nunca me lo has dicho?.
-Que caso tenía, ____. Tu vida ya es un caos, ¿Por qué darte uno más?.
-Porque has sido como mi madre, todo este tiempo.
-Y tu mi hija. Cielo...-bufo-. Te prometo que no estarás sola, prometo visitarte...-se inclinó en su silla para acariciarme las manos-.Te he contratado un enfermero.
- ¿Un enfermero?¡¿Estás loca? Diane. Lo que menos quiero en mi vida. Son los hombres.
- ¿Está segura Srta. Blue Adkins?.
Two months later.
Se fue, llevándose con ella, promesas que nunca cumplió. No la culpo, nadie sabe cuándo la muerte viene a buscarnos. Como tampoco, impedir que suceda. Han sido los dos meses más difíciles, creo que me han dolido mucho más, que el haber abandonado a mi familia.
Tropecé de nuevo con la misma pierda, de cual tropezón no he podido recuperarme hasta ahora. Me han inyectado sustancias contra la ansiedad, y algunas enfermedades ligeras que me ha provocado mis consumos. ¿Se preguntarán que tal el nuevo enfermero?. Pues Paúl Tucci, cuyo nombre es, se ha convertido en un muy buen enfermero, a pesar de solo tener cuatro años de delantera, podemos entendernos a la par, como hermanos...hasta amigos. Creo que lo último lo descarto. No acepto amigos. ¿Recuerdan?.
-______...-entró en la habitación- ¡Levántate!. Son las 7:30 -abrió las cortinas dejando que los débiles rayos de sol, chocaran contra mi cara-segándome-.
-¡Oh, vamos!. Diez minutos más. -suplicaba tapándome con las frazadas.
-Sí, diez minutos. ¿Ayer fueron cinco?. ¿Cuál será tu próxima oferta?.
-Que tal veinte. Tengo una resaca. Te la encargo.
-¿Una qué?... -¡Que tonta _____.! Te has delatado sola. Como huyo ahora, ya sabes a lo que te lleva resaca. Whiskey, vino, cervezas, mojitos y todo lo que lleva a algo. Alcohol- .¿Has bebido, otra vez?.
-Solo unas copas...-sentí como levanto el edredón de la cama-.
-Sí, unas cuantas, querrás decir. Diane tenía razón. No tienes caso.
-Diane es importante para mí. Especial. Tú no eres nadie, solo un enfermero.
-Un enfermero que ha abandonado su vida, por cuidarte a ti.
Eso realmente me dolió, no es que sea una sentimental, pero me había llegado eso, de que haya abandonado algo por mí. Todos lo han hecho, e incluyo a Diane a ese todos. Abrí los ojos al fin, que importaba la resaca. Al parecer algo en mi interior me había movido el piso. ¿Por qué no hacer este día diferente?. ¿Qué tan difícil puede ser?.
-Lo siento...-me senté en la cama.
-Lo lamentaras, cuando se lo diga a la Sra Jennifer.
-Oh, no, no, no...-tiré los edredones, pero , ¿Les ha pasado?. En la madrugada generalmente. Que su cama hace hasta lo imposible porque se queden. O se vuelve más tibia, más cómoda, más blanda. Y que decir las sabanas, se te meten entre las piernas, enrollando tus pies para que no salgas. Bueno, a mí me sucedió algo así. Pero con menos suavidad y ternura. Me caí de punta al suelo. Golpeándome. Todo el torso, y cuando digo todo, es T-O-D-O.
-____, ¿Estas bien?... -no sabía qué hacer. Si reírme con las carcajadas tan pegajosas de Paul, o ponerme a llorar.
-Sí, lo estoy -opté por reír-. Consideraré dormir en el piso la próxima vez.
-.Ya. -reía sin parar-.
-Ya basta. -le golpee el hombro.
~*~
-¿Por qué,. Has dicho...que has abandonado tu vida , por mí? -Paul ha permanecido en sumo silencio desde que salimos de mi habitación. Empujaba con todas sus fuerzas una silla de ruedas, la cual llevaba una mujer con sobrepeso, que apenas podía mantenerse tras estar embriagada durante toda la noche.
-Porque así fue. -habló por fin-. Deje a mi familia en Los Ángeles. Mi esposa, Danielle tucci, Riley y Macey.
-¿Riley y Macey?. ¿Tus hijas, cierto?. -rió por lo bajo.

-No, son nuestros Yorkshire. Cachorros. Perros.
-Oh, no me lo hubiera creído hasta que dijiste perros. -rió nuevamente.
-Ok, basta de bromas. -Acarició mis hombros- ¿Qué hay de ti?.
-Pues, ¿Qué quieres saber?.
-Que te gusta hacer...tus cualidades, gustos. Ya sabes. -doblaba la pileta, para sentarnos sobre el césped. A unos metros de la dicha pileta.
-No los tengo. -Me miró confuso- bueno, quizás nunca los he encontrado.
**~**